Una película rodada en Jerusalén… en 1896

En 1894, los hermanos Louis y Auguste Lumière patentaron su revolucionario y maravilloso invento: el cinematógrafo, la primera máquina capaz de rodar y proyectar películas de cine. Un año después realizaron su primera película, aquella célebre salida de los obreros de una fábrica de Lyon, y al año siguiente se embarcaron en una gira por medio mundo para rodar pequeños documentales. Seguir leyendo »