
La exquisita caja con forma de pato de la imagen mide poco más de 13 centímetros de largo y fue tallada en marfil de hipopótamo en torno al siglo XIII a. C (Edad de Bronce). Procedente originariamente de Egipto, el objeto fue descubierto en el yacimiento de Minet el-Beida, unos 10 kilómetros al norte de la actual Latakia, en la costa siria del Mediterráneo. Actualmente se conserva en el Museo del Louvre.
Minet el-Beida («Puerto Blanco», en árabe) es un sitio arqueológico importante, ya que sirvió como puerto y necrópolis de la ciudad-estado de Ugarit, actual Ras Shamra (Siria), uno de los grandes nexos comerciales y estratégicos de Oriente Próximo durante la Edad de Bronce. Ugarit, que vivió su periodo de máximo esplendor entre los siglos siglos XVI y XV a. C., mantuvo una gran vinculación cultural, política y comercial, primero con Egipto, y después con los hititas.
Las excavaciones en la zona comenzaron en 1928, a cargo de una misión francesa (Siria se encontraba entonces bajo Mandato francés), bajo la dirección del arqueólogo Claude Schaeffer, quien dedicaría a Ugarit la mayor parte del resto de su vida, hasta su muerte en 1982, a los 84 años de edad.
Los trabajos revelaron tumbas micénicas, ricos ajuares, una fuerte influencia de la cultura chipriota, y evidencias de un intenso intercambio cultural y de un pasado cosmopolita.
Fue el equipo de Schaeffer el que descubrió, en 1931, la caja con forma de pato que encabeza esta entrada.
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