medios de comunicación

Los retoques con Photoshop de la familia real española dan risa comparados con lo que son capaces de hacer algunos periódicos ultraortodoxos judíos. Esto se parece más bien al fino arte de la censura retroactiva que practicaba Stalin, cuando hacía ‘desaparecer’ de las fotos oficiales a los personajes que habían caído en desgracia, o que simplemente habían ‘desaparecido’ ya de verdad, por obra y gracia del dictador (una puesta al día, vamos).

He aquí un reciente e ilustrativo ejemplo: el periódico Der Zeitung, un diario hasídico (el hasidismo, o jasidismo, es una de las ramas más ortodoxas del judaísmo) de Brooklyn, Nueva York, procura evitar la publicación de imágenes de mujeres, por entender, al parecer, que la fotografía de una persona del sexo femenino puede sugerir a sus lectores una inequívoca intención sexual. El problema es que en la foto del año aparece Hillary Clinton, y Hillary Clinton es, como es sabido, una mujer… ¿Solución? Publicamos la foto, pero borramos a Clinton. Tampoco era tan complicado.

Y ahí están: Obama y su equipo, siguiendo en directo la ejecución de Bin Laden en Pakistán, pero sin la chica. Sólo faltan las cervezas. Y ya puestos, no sólo se han cargado a Clinton (cuya expresión, por cierto, es la que otorga a la imagen toda su carga dramática, por más que ella haya dicho después que lo que pasaba es que le dio tos), sino también a la directora de la Lucha contra el Terrorismo, Audrey Tomason, que es la mujer que está en la puerta, asomándose, como si pasara por allí. Y eso que la Casa Blanca había dicho expresamente que nada de retoques… En fin, este es el resultado:

Fotografía retocada en el diario ultraortodoxo judío ‘Der Tzitung’
Imagen original cedida por la Casa Blanca. Foto: Pete Souza / White House

La foto retocada la ha publicado en Internet el blog Failed Messiah, y yo la he visto en Guerra Eterna.

¿Mujeres en la sala de mando? ¿Estamos locos?

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Manifestantes sirios grabando con sus teléfonos móviles

«El presidente Asad recibe una carta del presidente de los Emiratos Árabes Unidos en apoyo a Siria». «286 policías heridos por ataques de grupos armados desde el comienzo de los acontecimientos en Siria».«Las declaraciones del presidente Obama sobre la situación en Siria no se basan en un punto de vista objetivo sobre lo que está ocurriendo realmente». «Siria, ante uno de las peores ataques contra el país». «Las familias de los mártires [soldados muertos durante las manifestaciones en Nawa, cerca de Deraa] afirmaron que el pueblo sirio es consciente de la actual conspiración contra Siria y que se enfrentará a ella». «Los intelectuales sirios y libaneses sostienen que Siria está sometida a una conspiración». «Los sirios exigen una disculpa a Al Yazira por distorsinar los hechos»…

Son titulares y textos extraídos directamente de la página web oficial de la televisión pública siria este mismo lunes, un día en el que el régimen de Bashar al Asad ha decidido dejarse de ‘medias tintas’ y sacar directamente los tanques a la calle. La acción militar, centrada en Deraa, el corazón de las protestas, habría causado una veintena de muertos, según fuentes de la oposición. Estos fallecidos se suman a los más de cien muertos causados hasta el momento por las ‘medias tintas’ de la represión policial.

La televisión pública (y el resto de los medios sirios, controlados y censurados todos ellos por el gobierno), sin embargo, sigue centrando su programación en explicar las supuestas reformas anunciadas por Asad, contabilizar los soldados heridos o fallecidos (calificados de «mártires»), denunciar conspiraciones, ignorar las cifras de asistentes a las manifestaciones…

En un interesante artículo publicado este domingo en su blog, la experta en el mundo árabe Leila Nachawati explica lo que se encuentra uno tras pasar dos horas viendo la televisión pública siria:

– Imágenes de supuestos destrozos provocados por los manifestantes, a los que se refieren como «grupos armados», «bandas» y «ladrones», y de armas confiscadas. Las imágenes muestran palos, machetes, botellas, latas, pero también teléfonos móviles.

– Entrevistas a manifestantes mostrando su arrepentimiento por haber participado en las protestas.

– Opiniones de ciudadanos sirios a pie de calle que van desde la acusación a bandas salafistas hasta las críticas a los intereses occidentales en la región.

– Análisis y entrevistas relacionadas con las reformas propuestas por el presidente sirio en su discurso del 30 de marzo.

– Análisis de artículos y entradas en blogs como el publicado en Counterpunch, Syria and the Delusions of the Western Press, que acusa a los medios occidentales de ocultar y manipular información para perjudicar al régimen sirio. Este es el último párrafo del texto: «Parece que los enemigos del régimen de Bashar al Asad están listos para la violencia en las calles de Siria, y para la desinformación en las portadas de los periódicos del mundo».

La libertad de expresión está garantizada en Siria por la Constitución del país. Sin embargo, desde la llegada al poder del partido Baaz, en 1963, las Leyes de Emergencia han permitido al gobierno ejercer un control absoluto sobre los medios de comunicación. Eso incluye la supervisión previa de los contenidos de los periódicos, la radio, la televisión, los libros y la publicidad, así como el derecho de confiscar y destruir cualquier material que, según el gobierno, amenace la seguridad del Estado. El cuartel general de la censura es el Ministerio de Información.

Los trabajadores de los medios de comunicación son empleados del Estado, es decir, funcionarios, y para acceder a un puesto directivo es necesario pertenecer al partido. Las críticas al presidente o a su familia están prohibidas. Tampoco se puede criticar al partido Baaz ni al ejército, y la legitimidad del régimen no puede cuestionarse. Entre los temas que suelen censurarse se encuentran los informes sobre derechos humanos en el país, las acusaciones de tráfico de drogas que afecten a personal del Estado, la actividad de las tropas sirias en el Líbano o el conflicto con Israel.

Además, el gobierno bloquea desde hace años sitios y plataformas en Internet, como Youtube, Facebook, Blogger o Wikipedia, a los que los sirios se han acostumbrado a acceder a través de proxies (en febrero pasado se levantaron algunas restricciones, pero el régimen ha dado marcha atrás ahora alegando «congestión» en la Red).

Así, a mediados de marzo se ordenó a los dueños de cibercafés que tomasen nota de los nombres y del número de tarjeta de identidad de sus clientes, así como del número de veces que entran y salen. El Centro de Medios sirio, una institución independiente que mide la censura en el sector, aseguró que al menos 153 portales permanecían bloqueados.

Peor aún

En teoría, esta situación debería haber concluido con el levantamiento de las Leyes de Emergencia anunciado por Asad el pasado jueves. Pero, evidentemente, nada más lejos de la realidad. Más bien todo lo contrario: Con las revueltas pro democráticas extendidas ya por todo el país, la respuesta del régimen se basa en las tres patas clásicas del banco: Represión violenta, acusación a «elementos conspiradores extranjeros» y manipulación de los medios de comunicación.

El cerrojo, sin embargo, no es total. Hace aguas. A pesar de la censura y de los bloqueos, Internet y, especialmente, los satélites han logrado abrirle grietas.

La gente tiene acceso tanto a emisoras de radio occidentales como a canales de televisión por satélite (Al Yazira, sobre todo). Y las nuevas tecnologías también están ayudando: Las cámaras de los teléfonos móviles de los manifestantes están grabando estos días las protestas y la represión que se ven obligados a ignorar los medios locales, y que resultan inaccesibles para los medios extranjeros (los periodistas tienen prohibido entrar en la ciudad de Deraa, el epicentro de los disturbios).

Buena parte de las fotos y los vídeos que están publicando los medios en el resto del mundo proceden de los propios opositores al régimen. Y a ello hay que unir la labor de los disidentes exiliados, muchos de los cuales tratan de ofrecer el máximo de información a través de sus blogs y sus páginas webs.

Internet, sin embargo, puede resultar ser asimismo un un arma de doble filo. Como señala Nachawati, la contrarrevolución también sabe hacer uso de las redes sociales:

Junto a este tipo de páginas [en Facebook], abundan también otras como la de Jóvenes de Siria, y nada más, que da la bienvenida a los nuevos usuarios con una bonita estampa de la familia del presidente:

También en Twitter ha tenido presencia la narrativa oficial. Esta red, que permite una rápida difusión de mensajes cortos, ha sido una herramienta muy efectiva en la organización y comunicación de los ciudadanos de la región desde el comienzo de las movilizaciones. En Siria usuarios como AnonymousSyria comparten imágenes, vídeos y lemas de las protestas, como el que se ha convertido en el lema de los manifestantes sirios: «Dios, Siria, Libertad y Nada más», respuesta al cántico de quienes apoyan al presidente: «Dios, Siria, Bashar y nada más». Frente a estos mensajes han surgido dos tipos de usuarios pro-gubernamentales, como explica el bloguero sirio Anas Qtiesh en Global Voices:

– Los llamados «huevos de Twitter»: Cuentas nuevas, la mayoría con pocos seguidores y sin imagen de perfil (Twitter coloca un huevo por defecto a sus usuarios antes de que estos asocian una imagen a su perfil). Se dedican a responder a los usuarios favorables a las protestas, en muchos casos en forma de amenazas, insultos y acusaciones de terrorismo, y a emitir mensajes y eslóganes de apoyo al régimen. Se cree que estas cuentas, que a menudo publican en un inglés y árabe clásico bastante pobre, son gestionadas por agentes de la Inteligencia siria, los conocidos como «Mukhabarat». Cuentas como las que el usuario @AnonymousSyria ha agrupado en esta lista.

– Cuentas spam que incluyen la etiqueta #Syria y que están programadas para lanzar cada cierto tiempo mensajes aleatorios sobre Siria. Noticias sobre fútbol, fotos de lugares turísticos, enlaces a comunicaciones oficiales, y también amenazas a usuarios contrarios al Gobierno.

Estas últimas son cuentas-robot facilitadas por la empresa de Bahréin Eghna, que explicaba en su página web cómo han contribuido con su tecnología a aumentar el número de contenidos en la red sobre la belleza de Siria y sus paisajes:

(El usuario de Twitter) LovelySyria está utilizando el servidor EGHNA para promocionar fotografías sobre Siria. EGHNA ha ayudado a atraer la atención a la belleza de Siria y construir una comunidad de personas que aman el país y admiran su belleza.

En cualquier caso, tal vez no sea más que un vano intento de ponerle puertas al campo. Lo decía el disidente sirio Ahed al Hendi hace unos días en Periodismo Humano:

Sin Internet, no habríamos podido ver los vídeos e imágenes de los crímenes del régimen Asad. Internet accionó el primer movimiento cuando miembros de los grupos anti-Asad marcharon por Damasco el 15 de marzo. Cuando los medios conectaron con los vídeos de las protestas colgados en Internet más sirios lo vieron, y eso ayudó a romper el muro del miedo.


Más información:
» Movilizaciones en Siria y los mundos paralelos de la comunicación (Leila Nachawati, en Periodismo Humano)
» La e-revolución se instala en Siria (Mónica G. Prieto, en Periodismo Humano)
» Ataques a periodistas y a la libertad de expresión en Siria (Comité para la Protección de los Periodistas, CPJ)

Leer también: Acoso a los periodistas en Siria

Asad saca los tanques, y mientras, en la televisión…

«El presidente Asad recibe una carta del presidente de los Emiratos Árabes Unidos en apoyo a Siria». «286 policías heridos por ataques de grupos armados desde el comienzo de los acontecimientos en Siria».«Las declaraciones del presidente Obama sobre la situación… Leer

Estudio principal de Al Jazeera en Doha, Catar.
Foto: Wittylama / Wikimedia Commons

El canal de televisión catarí Al Jazeera se ha convertido en el principal referente informativo de las revueltas populares que están sacudiendo actualmente los países de Oriente Medio y el Magreb. Millones de personas (y no sólo del mundo árabe) están siguiendo los acontecimientos a través de esta cadena de noticias 24 horas, gracias a su emisión por satélite y en Internet.

Sin duda, redes sociales como Facebook o Twitter están teniendo un gran efecto en las revueltas (aunque tal vez no tanto como se cree), pero probablemente sea Al Jazeera la que esté jugando el principal papel en lo que respecta al efecto contagio.

En un extenso y completo artículo publicado este miércoles por Reuters, Regan E. Doherty (corresponsal de la agencia en Catar) analiza la cadena por dentro y plantea preguntas fundamentales sobre su independencia, su influencia y sus planes de futuro. Un extracto:

En la redacción, el ambiente está cargado de energí­a. Los periodistas están como petrificados frente a los monitores que muestran en vivo imágenes de El Cairo, donde cientos de miles de manifestantes están a punto de sacar del poder a otro hombre fuerte, y donde, también, los equipos de Al Jazeera se han estado enfrentando a repetidas detenciones y acoso policial. Las cintas se apilan en una esquina, con las etiquetas garabateadas en árabe.

«Esta es nuestra historia», dice un periodista de Al Jazeera que pide no ser identificado, ya que no ha sido autorizado para hablar con los medios. «Esta es la historia que está enseñando a todos los pesimistas y negativos del mundo lo que somos capaces de hacer. Nosotros tomamos la iniciativa y todos los demás nos siguieron, la CNN, Christiane Amanpour… A pesar de todo el acoso, de que nos roban las cintas y de que golpean a nuestra gente. Si estás en Estados Unidos y quieres saber lo que ocurre en Egipto, ves Al Jazeera».

En las últimas semanas se ha hablado mucho del poder de Al Jazeera, el canal de televisión catarí­ lanzado hace 15 años en este paí­s del Golfo Pérsico por el emir Sheij Hamad bin Jalifa al-Thani, con el objetivo de ofrecer la clase de noticias independientes que los canales estatales de la zona llevaban tanto tiempo ignorando. […]

Leer el artículo completo (en inglés)

El impacto de Al Jazeera

El canal de televisión catarí Al Jazeera se ha convertido en el principal referente informativo de las revueltas populares que están sacudiendo actualmente los países de Oriente Medio y el Magreb. Millones de personas (y no sólo del mundo árabe)… Leer

[…] Aunque la libertad de prensa está garantizada hasta cierto punto en la Constitución de Catar, en junio el Consejo de Asesores recomendó duras sanciones para periodistas radicados en Catar que escriban en contra del emir, la seguridad nacional, la religión y la Constitución.

La semana pasada el Gabinete de Estado hizo un llamamiento para aprobar una nueva ley de prensa y publicaciones, con el fin de «estar al ritmo de las exigencias de los tiempos cambiantes», destacando la importancia de abrir la comunicación entre periodistas y funcionarios del Gobierno.

Sin embargo, por ahora, la libertad de prensa en Catar –a pesar de Al Jazeera– sigue siendo un objetivo por el que hay que esforzarse.

En Qatar Living, Xena, que trabaja en prensa escrita, dice:

Llegué aquí­ en los inicios del periódico, todo el mundo era optimista acerca de estar en un paí­s nuevo con posibilidades nuevas. La atmósfera era eléctrica. Pero pronto llegan los problemas. No puedes imprimir nada vagamente opuesto a las posturas del gobierno, solamente puedes imprimir comunicados de prensa, y no se te permite cambiarlos, mal escritos o no. Tratar de conseguir entrevistas con la gente es como tratar de llegar al presidente de EE UU –imposible–. Llamada tras llamada, listas de preguntas, aprobación de preguntas, esperar a ver la historia antes de que vaya a imprenta y después cambiar o retractarse de las declaraciones….

En Here, There and Everywhere ‘Truthful Stranger’ escribe el siguiente comentario sobre la fórmula tí­pica de un periódico en Catar:

Siempre tienes la presencia de la maldad (siempre hay una pandilla de asiáticos a la que deportar por hacer algo atroz como robar o vender licor) en la página 1, parte inferior, que cubre la Maldad En Nuestro Medio. Después, el adulador artículo sobre HH que acaba de pronunciarse concisamente sobre La Necesidad de Entendimento Mutuo y Educación En Todo el Mundo (página 2); algunas cifras falsas acerca de cómo ha aumentado la propiedad Pearl y otras inversiones (páginas 3 a 5); tonterías de cómo el país es seguro para las inversiones (página 6); el efusivo editoral acerca de cómo las mejores sociedades en el mundo son grandiosas porque están respetando los valores islámicos (páginas 6 a 8); Qatar Airways gana un premio por las mejores toallas calientes para vuelos (página 9), y una nueva orden para 500 aviones Airbus (¡gracias a la rentabilidad estratégica de la aerolínea!). Y, no olvidemos: El Golfo Escapa de Bajón Económico por cuarta semana seguida (página 10 al infinito).


Shabina S. Khatri es una periodista ‘freelance’ estadounidense en Doha, Catar.


Publicado originalmente en Global Voices bajo licencia Creative Commons el 13/11/2009
Traducción del original en inglés: Qatar: No one is above the law – really?
Traducido por Gabriela Garcí­a Calderón Orbe

Ser periodista en Catar

Por Shabina Khatir.- Aunque la libertad de prensa está garantizada hasta cierto punto en la Constitución de Catar, en junio el Consejo de Asesores recomendó duras sanciones para periodistas radicados en Catar que escriban en contra del emir, la seguridad nacional, la religión y la Constitución. La semana pasada el Gabinete de Estado hizo un llamamiento para aprobar una nueva ley de prensa y publicaciones […]

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