13/11/2009

Ser periodista en Catar

Por Shabina Khatir
Publicado en Global Voices bajo licencia Creative Commons el 13/11/2009
Traducción del original en inglés de Gabriela Garcí­a Calderón Orbe

[…] Aunque la libertad de prensa está garantizada hasta cierto punto en la Constitución de Catar, en junio el Consejo de Asesores recomendó duras sanciones para periodistas radicados en Catar que escriban en contra del emir, la seguridad nacional, la religión y la Constitución.

La semana pasada el Gabinete de Estado hizo un llamamiento para aprobar una nueva ley de prensa y publicaciones, con el fin de “estar al ritmo de las exigencias de los tiempos cambiantes”, destacando la importancia de abrir la comunicación entre periodistas y funcionarios del Gobierno.

Sin embargo, por ahora, la libertad de prensa en Catar –a pesar de Al Jazeera– sigue siendo un objetivo por el que hay que esforzarse.

En Qatar Living, Xena, que trabaja en prensa escrita, dice:

Llegué aquí­ en los inicios del periódico, todo el mundo era optimista acerca de estar en un paí­s nuevo con posibilidades nuevas. La atmósfera era eléctrica. Pero pronto llegan los problemas. No puedes imprimir nada vagamente opuesto a las posturas del gobierno, solamente puedes imprimir comunicados de prensa, y no se te permite cambiarlos, mal escritos o no. Tratar de conseguir entrevistas con la gente es como tratar de llegar al presidente de EE UU –imposible–. Llamada tras llamada, listas de preguntas, aprobación de preguntas, esperar a ver la historia antes de que vaya a imprenta y después cambiar o retractarse de las declaraciones….

En Here, There and Everywhere ‘Truthful Stranger’ escribe el siguiente comentario sobre la fórmula tí­pica de un periódico en Catar:

Siempre tienes la presencia de la maldad (siempre hay una pandilla de asiáticos a la que deportar por hacer algo atroz como robar o vender licor) en la página 1, parte inferior, que cubre la Maldad En Nuestro Medio. Después, el adulador artículo sobre HH que acaba de pronunciarse concisamente sobre La Necesidad de Entendimento Mutuo y Educación En Todo el Mundo (página 2); algunas cifras falsas acerca de cómo ha aumentado la propiedad Pearl y otras inversiones (páginas 3 a 5); tonterías de cómo el país es seguro para las inversiones (página 6); el efusivo editoral acerca de cómo las mejores sociedades en el mundo son grandiosas porque están respetando los valores islámicos (páginas 6 a 8); Qatar Airways gana un premio por las mejores toallas calientes para vuelos (página 9), y una nueva orden para 500 aviones Airbus (¡gracias a la rentabilidad estratégica de la aerolínea!). Y, no olvidemos: El Golfo Escapa de Bajón Económico por cuarta semana seguida (página 10 al infinito).


» Artículo original (en inglés)

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