9/3/2016

Irán en la intimidad, el libro de fotos que vetó PayPal

Foto: Morteza Soorani / Iranian Living Room (Fabrica)

“En esta sala de estar, literal y metafórica, tenemos el privilegio de descubrir múltiples interpretaciones de la realidad iraní: diferencias y similitudes culturales, soledad y sociabilidad, relajación y emoción, vestirse para la vida interior frente a vestirse para la calle, los ritmos de la ceremonia religiosa y los patrones de la vida diaria”.

Así presentan sus editores el libro de fotografías Iranian Living Room (la sala de estar iraní), un proyecto en el que 15 jóvenes fotógrafos iraníes muestran, a través de imagenes cotidianas, una cara de su país a la que rara vez se tiene acceso en Occidente.

Publicado en 2013 por Fabrica, un centro privado educativo italiano especializado en comunicación y perteneciente al grupo Benetton, el libro combina la gran calidad e interés de las fotografías en sí mismas con el atractivo que supone siempre, en cualquier cultura, la posibilidad de asomarse por un instante a la intimidad de otras vidas.

Pero, más allá de su lado más voyeur, el objetivo del libro es muy claro: “Mientras que, por lo general, la vida en la calle de países como Irán es presentada por los medios internacionales como extraña e inhibida, detrás de las puertas cerradas la cámara captura otra vida que resulta inmediatamente reconocible en toda su ilimitada riqueza. […] Estas viñetas han sido enmarcadas por jóvenes fotógrafos que, a través de sus historias, pueden ayudar a cambiar el relato que solemos hacer”.

Como explica el director ejecutivo de Fabrica, Dan Hill, a la revista Dezeen, “normalmente solo vemos Irán a través de las cámaras de la CNN o la BBC, y se trata, invariablemente, de protestas en la calle o de elecciones. Pero, por supuesto, en Teherán, como en el resto de las ciudades, las conversaciones sobre estos asuntos tienen lugar en las salas de estar, en los espacios domésticos privados. Y en esas habitaciones la gente no está a un millón de kilometros de donde estamos nosotros. La idea es muy simple: mostrar a alguien dormido frente a la tele, cocinando… En definitiva, poner de relieve la cara de Irán que la gente no ve”.

Foto: Ali Tajik / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Ali Tajik / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Hamed Ilkhan / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Mashid Mahboubifar / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Mashid Mahboubifar / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Mashid Mahboubifar / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Majid Farahani / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Majid Farahani / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Majid Farahani / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Mohammad Mahdi Amya / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Morteza Soorani / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Nazanin Tabatabaei / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Negar Sadvand / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Negar Sadvand / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Negar Sadvand / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Negar Sadvand / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Saina Golzar / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Sina Shiri / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Sina Shiri / Iranian Living Room (Fabrica)
Foto: Morteza Soorani / Iranian Living Room (Fabrica)

Esa intención de tender puentes, sin embargo, chocó con un contexto en el que Irán estaba aún bajo estrictas sanciones económicas por su programa nuclear, y también con la cerrazón de quienes prefieren seguir viviendo en un mundo donde todo es blanco o negro.

Cuando, hace ya tres años, el libro se puso a la venta en Internet, la compañía de pagos online PayPal (la misma que desactivó las donaciones a Wikileaks en 2010 tras la publicación por parte de la organización de Julian Assange de los cables diplomáticos de EE UU) añadió Iranian Living Room a su lista negra de productos vetados, impidiendo así a sus clientes adquirir el libro.

Por increíble que parezca, y según contó el propio Dan Hill en su blog, la razón aducida por PayPal fue la presencia de la palabra “iraní” en el título. De acuerdo con las explicaciones que posteriormente ofreció la compañía, existía “un conflicto” con las sanciones impuestas a Irán.

Días después, y tras una catarata de protestas, tanto en el blog de Hill como en su cuenta de Twitter, PayPal recitificó, atribuyó el “error” a sus algoritmos informáticos, e incluyó el libro en su catálogo.


Más información y fuentes:
» Iranian Living Room (Fabrica)
» Iranian Living Room – the book PayPal tried to ban (Dezeen)
» Journal: PayPal, and the word “Iranian” (Dan Hill, City of Sound)

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