17/3/2011

¿Un Oriente Medio sin fronteras?

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Gamal Abdel Nasser, presidente de Egipto y de la República Árabe Unida (RAU), en la Conferencia de Países No alineados de Belgrado en septiembre de 1961. La RAU unificó Egipto, Siria y, durante un breve periodo de tiempo, Irak, entre 1958 y 1961. Foto: Keystone / Getty Images

Mohammed Khan, en Al Jazeera (5/3/2011):

La geografía moderna de Oriente Medio fue labrada en la primera parte del siglo XX por colonialistas británicos y franceses cuyo único interés era repartirse entre ellos mismos el botín de la guerra, y mantener su supremacía en la región. Los trazos que dividen la zona, con sus perfectas líneas rectas (ver los mapas de Argelia, Libia, Egipto y Sudán), siguen siendo prácticamente los mismos hoy en día que cuando fueron trazados por primera vez, a pesar de décadas de invasiones fronterizas y conflictos.

Nunca antes se había guardado tan celosamente un concepto importado: Las familias gobernantes y las élites políticas de Oriente Medio hicieron suya la idea del estado-nación, junto con el santo grial de las teorías sobre relaciones internacionales y soberanía.

La artificialidad de las fronteras en cuestión está fuera de toda duda. Si se echa un vistazo a cualquier mapa de Oriente Medio anterior al Acuerdo Sykes-Pikot de 1916 entre Francia y el Reino Unido (cuando se completó la división de la región sin tener en cuenta las opiniones de la gente que vivía en ella), resulta difícil encontrar muchas fronteras físicas reales entre Siria, al noreste, y Marruecos, en el oeste.

Lo que sí puede verse, sin embargo, son rutas de ferrocarril que se expanden libremente por toda la región. Los restos de la antigua vía férrea del Hejaz, que conectaba Damasco con Medina, continúan en pie (en ruinas) en el centro de la capital siria. En su día sirvió para transportar a los peregrinos hasta la ciudad santa musulmana, actualmente en Arabia Saudí, sin necesidad de engorrosos visados ni burocracias frustrantes. Pero de eso hace ya, obviamente, algún tiempo. […]

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